La cotorra cinéfila
Entrada destacada
viernes, 12 de agosto de 2016
Money Monster
Los motivos que me llevaron a ver esta película aún en cines parecen evidentes. Para los que no lo sepan, fue dirigida por Jodie Foster y protagonizada por, entre otros, George Clooney y Julia Roberts. Pero no nos encontramos ante la típica historia de amor entre dos actores de renombre.
Tiene muchos puntos para atraer la mirada del gran público, pero en este caso trata de hacer algo más que entretenerlos: darles un mensaje, hacerles pensar.
Clooney es presentador de un programa televisivo muy peculiar. El programa, de mismo nombre que la película, trata de dar consejos financieros a los televidentes sin ningún tipo de base periodística, en clave de humor.
Un hombre, siguiendo los consejos de Clooney, ha perdido mucho dinero en una inversión y quiere respuestas a punta de pistola, así que entra en el plató en directo y exige que las cámaras sigan grabando. Así podría empezar la típica película de acción con secuestro incluido. Pero no.
La evolución de la historia está llevada con ingenio, las actuaciones resultan muy interesantes, y consigue mantener la atención a la vez que la alivia con bastantes puntos cómicos que hacen de la pieza una obra de entretenimiento.
¿Y el mensaje? Más allá de la crítica al Wall Street más sucio que se aprovecha a diario del dinero de todos, y a los programas de televisión que engañan por no hacer lo que se supone que es su trabajo, el periodismo; al final nos presentan una auténtica crítica a la sociedad, que todo lo serio lo banaliza y lo convierte en mofa, para acto seguido olvidarlo y seguir viviendo como si no hubiera pasado nada.
En resumen, dan igual los grandes actos que trate de llevar a cabo un hombre, aunque lo haga ante una cámara de televisión y sea visto en todo el mundo. Al final, el momento pasa, y en cuanto empieza el siguiente programa todo el mundo se ha olvidado de lo ocurrido.
Además de ser una película entretenida, y tener caras conocidas, su trasfondo puede ser lo que la haga destacar. O quizás simplemente pase a la historia como una más. Así que queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
domingo, 31 de julio de 2016
La Visita
Seguro que habéis oído hablar de esta película de terror de 2015 en que dos niños pasan una semana en casa de sus abuelos. Reconozco que la premisa ya sonaba a que no iba a ser una película que mereciese la pena ver.
En mi opinión, ganaría bastante si no la catalogásemos como película de terror. Con un poco más de esfuerzo, y como caricatura a todo este nuevo terror que te deja a medias, podría haber sido la peli perfecta. Los momentos que pretenden generar tensión de forma muy evidente y en los que finalmente no ocurre nada hubieran sido una buena parodia al cine actual en que se busca el susto fácil.
Además, deja guiños interesantes sobre la cámara en primera persona, que en todo momento graba con perfecta maestría incluso cuando se deja de forma distraída sobre alguna superficie. Es asombroso que los abuelos sepan hacerse un selfie.
Lo único que reconozco que me ha parecido salvable es el giro argumental para intentar explicar lo sucedido, porque esperaba algo aún peor. Tras una hora en la que ya había perdido por completo el interés, ha conseguido retenerme para verla hasta el final. Aunque tampoco ha conseguido salvarla en esa última media hora.
Una última reflexión: es cierto que las personas mayores suelen tener algunos problemas mentales que justifican ciertos comportamientos extraños, y que algunos tienen enfermedades bastante serias que pueden hacer que sus comportamientos resulten incluso aterradores; pero el caso de estos abueletes no es nada terrorífico, más bien dan ganas de abrazarles y llevarles a la cama. El intento de convertirles es personajes aterradores es, desde mi punto de vista, un fracaso.
Como siempre, queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
lunes, 4 de julio de 2016
Contagio
Hoy os traigo una película de 2011 con un reparto increíble y una trama sencilla. Entre sus protagonistas encontramos a Matt Damon, Jude Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow.
La premisa es simple: un nuevo virus que no se parece a nada ya conocido y que se extiende rápidamente por el planeta resultando mortal en un porcentaje considerable.
No trata de ser una película catastrofista, quedándose más en una perspectiva realista de cómo actúan las autoridades competentes ante este tipo de fenómenos,
No resulta muy destacable en ningún aspecto técnico, pero las actuaciones ayudan a mejorar notablemente el interés que provoca la película en el espectador.
Una película que quizás no llamaría a invertir tiempo en ella, pero haciendo zapping en la televisión es de lo mejor que puedes encontrar. Para una tarde de domingo puede llevar a una interesante reflexión sobre cómo actúan las empresas farmacéuticas ante grandes plagas, y cómo deciden "quién se salva y quién no".
Queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
domingo, 3 de julio de 2016
Philadelphia
A raíz del Día del Orgullo Gay, que se ha celebrado recientemente, os traigo una película muy especial de 1993 dirigida por el director de El Silencio de los Corderos. Todo un clásico que quizás a los más jóvenes les resulte desconocida. Juro que la entrada está libre de spoilers.
Protagonizada por Tom Hanks, ganador de un Oscar, un Globo de Oro y un Oso de Plata por su interpretación, nos puede ayudar a entender la merecida fama de este actor. Extremadamente delgado, enfermizo, débil, nos cuenta la historia de un homosexual que padece una dura enfermedad: el sida.
Además de enfrentarse a las dificultades propias de su enfermedad, debe hacer frente a la "muerte social" - en palabras del propio guión - que le acontece antes de la posible llegada de la muerte física - por aquel entonces más certera que ahora -. Esta "muerte social" comienza en el instante en que es despedido al descubrir sus jefes su orientación sexual y su enfermedad por las marcas visibles que deja el sida en su piel. Decide hacer frente al despido improcedente en los tribunales y a la vez hacer pública su vida privada, con la repercusión que ello ocasiona en su vida.
En muchos de los diálogos se pueden reconocer infinidad de argumentos homófobos, quizás en su momento menos encubiertos que ahora, pero igual de arraigados en nuestra sociedad. Es sin duda un logro de la película el mostrar tal y como son los auténticos pensamientos de muchos, y ponerlos ante los ojos de todos para obligar a la reflexión.
Muchos de los planos empleados son empleados también de forma inteligente para ayudar a colocarse en la piel del protagonista. Desde planos aberrantes profundamente estresantes, a planos picados en los que se muestra la fragilidad del enfermo. Todos ellos cumplen el objetivo principal: sentir lo que él siente, emocionarse con su narrativa, y profundizar en la historia más allá de lo anecdótico,
Resulta imposible no destacar la banda sonora, desde el género operístico empleado de forma magistral para explicar los sentimientos del protagonista, al clásico de Bruce Springsteen compuesto para esta película y que recibió también un Oscar.
Todos sus elementos hacen de esta una película pensada para emocionar al espectador y hacerle reflexionar sobre un tema que en su momento resultó muy novedoso y sobre el que aún quedan muchas cosas que decir: al exclusión a la que se ven sometidas las personas de orientaciones diferentes a la heterosexualidad.
No os garantizo que vayáis a enamoraros de este film, pero sí creo que merece la pena lo que quiere transmitir, así como la lectura que se puede hacer del mismo 23 años después: ¿hemos mejorado en algo como sociedad?
Como ya es costumbre, queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
Protagonizada por Tom Hanks, ganador de un Oscar, un Globo de Oro y un Oso de Plata por su interpretación, nos puede ayudar a entender la merecida fama de este actor. Extremadamente delgado, enfermizo, débil, nos cuenta la historia de un homosexual que padece una dura enfermedad: el sida.
Además de enfrentarse a las dificultades propias de su enfermedad, debe hacer frente a la "muerte social" - en palabras del propio guión - que le acontece antes de la posible llegada de la muerte física - por aquel entonces más certera que ahora -. Esta "muerte social" comienza en el instante en que es despedido al descubrir sus jefes su orientación sexual y su enfermedad por las marcas visibles que deja el sida en su piel. Decide hacer frente al despido improcedente en los tribunales y a la vez hacer pública su vida privada, con la repercusión que ello ocasiona en su vida.
En muchos de los diálogos se pueden reconocer infinidad de argumentos homófobos, quizás en su momento menos encubiertos que ahora, pero igual de arraigados en nuestra sociedad. Es sin duda un logro de la película el mostrar tal y como son los auténticos pensamientos de muchos, y ponerlos ante los ojos de todos para obligar a la reflexión.
Muchos de los planos empleados son empleados también de forma inteligente para ayudar a colocarse en la piel del protagonista. Desde planos aberrantes profundamente estresantes, a planos picados en los que se muestra la fragilidad del enfermo. Todos ellos cumplen el objetivo principal: sentir lo que él siente, emocionarse con su narrativa, y profundizar en la historia más allá de lo anecdótico,
Resulta imposible no destacar la banda sonora, desde el género operístico empleado de forma magistral para explicar los sentimientos del protagonista, al clásico de Bruce Springsteen compuesto para esta película y que recibió también un Oscar.
Todos sus elementos hacen de esta una película pensada para emocionar al espectador y hacerle reflexionar sobre un tema que en su momento resultó muy novedoso y sobre el que aún quedan muchas cosas que decir: al exclusión a la que se ven sometidas las personas de orientaciones diferentes a la heterosexualidad.
No os garantizo que vayáis a enamoraros de este film, pero sí creo que merece la pena lo que quiere transmitir, así como la lectura que se puede hacer del mismo 23 años después: ¿hemos mejorado en algo como sociedad?
Como ya es costumbre, queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
sábado, 14 de mayo de 2016
La casa de cera
En esta nueva entrada vamos a hablar sobre La casa de cera, de 2005. Menciono este dato porque se trata de un remake de la película House of Wax de 1953 (que es, a su vez, un remake de Mystery of the Wax Museum de 1933). Una locura de remakes, que quizás sea razonable dada la antigüedad de la película anterior.
A los pocos que os suene seguramente sea por la aparición en la misma de Paris Hilton. Quien, todo hay que decirlo, recibió el premio Razzie a peor actriz secundaria por este metraje. No, a mí tampoco me ha sorprendido.
Lo mismo me ha ocurrido con el resto de la película: no me ha sorprendido nada en absoluto. ¿Esto es malo? ... Depende. Principalmente, de lo que estés buscando cuando veas la película.
A poco que conoces un poco la trama de este film, un grupo de jóvenes que van a una ciudad a ver un partido y que hacen noche en un lugar alejado al que han llegado tomando un atajo, ya sabes que no va a ser una película de unicornios y arco iris. Va a haber sangre.
Y por supuesto, seguirá el esquema ya más que asentado en este género. Casi todos mueren, de una forma atroz, que quede muy visual ante la cámara y haga a los más sensibles apartar la vista. Los protagonistas (o el/la protagonista, dependiendo de la peli) sobrevivirán, después de pasar por un infierno y haber luchado fieramente por su vida. Los malos acabarán mal.
La mayor pega que se le puede poner a esta película es esa, la simpleza de su trama, que se mantiene sin desviarse en absoluto de los cánones habituales, acompañada a su vez de un guión que tampoco pretende arreglarlo y unas interpretaciones que nada merecen decir al respecto.
Sin embargo, asumiendo este hecho, a un aficionado de las pelis de terror, alguien que quiera desconectar durante hora y media y estar seguro de lo que va a visualizar, estará encantado viendo como los personajes toman decisiones que es evidente que les llevarán al sufrimiento y la muerte.
Sin duda, si os recomiendo este film es en el caso de que os gusten este tipo de películas, y en el caso de que tengáis con quien verla y con quien echaros unas risas. No os marcará, la olvidaréis una semana después, pero seguramente os haga pasar un buen rato.
Finalmente, voy a hacer un pequeño comentario con spoilers sobre la trama secundaria. He de reconocer que me ha agradado que sea una historia completa, coherente a su manera, y que no deja cabos absurdos sin explicar como si no fuesen relevantes. Los 'malos', dos hermanos siameses unidos por la cabeza separados al nacer por su padre (un médico chiflado), se aficionan al mundo de las figuras de cera porque esta era la pasión de su madre.
Uno de ellos, el más tonto, y que cuenta sólo con media cara, es un artista sin dos dedos de frente que se convierte en psicópata. Su hermano, aparentemente más listo pero sin dos dedos de frente tampoco, fomenta la locura de su hermano y dirige la obra. En el último minuto comprobamos que también tienen un tercer hermano, que comparte su hobbie y fue el culpable de la llegada de los jóvenes al pueblo fantasma. todos ellos.
De esta forma, la trama se cierra, quedando todo en una estrategia poco elaborada por parte de tres hermanos chiflados. Al menos no son simples psicópatas o espíritus malvados que son malos porque son malos, quedan justificados los abusos a los que sus padres les sometieron en la primera escena, cerrando así el círculo y haciendo que la trama no dé tanto asco como podría haberlo dado.
Ya acabados los spoilers, queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
martes, 10 de mayo de 2016
Exam
Hoy os traigo una película inglesa de 2009. Fue nominada a los Bafta por la labor de su director y guionista, Hazeldine. De momento, que no ganara el premio quizás nos dé pistas de por dónde van a ir las cosas. Puede que en este caso fuese una derrota merecida.
Para poder explicaros bien hasta qué punto merece la pena esta película reconozco que decidí verla dos veces. La primera vez pudo engañarme un poco, y en general salí bastante contenta con lo que había visto. La segunda ya no fue así.
Resumiendo la trama, nos encontramos a una serie de aspirantes a un puesto de trabajo que se enfrentan al último examen para decidir quién merece el empleo. El interés reside, precisamente, en que el espectador a la vez que los aspirantes tiene que intentar superar esta prueba. De alguna forma estamos ante un thriller psicológico que recuerda mucho a películas como The Cube, en la que un grupo de personas se enfrenta a una situación desconocida y trabajan juntos para descubrir cómo salir de ella.
A nivel estético podríamos decir que es bastante correcta, las interpretaciones no son nada del otro mundo pero te permiten meterte en la situación. El guión juega bastante contigo, y en definitiva esa es la gracia de este tipo de historias.
Para evitar problemas de spoilers, os aviso de que los siguientes tres párrafos pueden contener información que no queréis conocer si pensáis verla.
A pesar de su giro final, que sin duda es inesperado y hace que te preguntes de qué han servido las dos horas de película si todo era tan sencillo, puedes salir satisfecho pensando que, sin duda, el giro final cambia por completo las perspectivas de la película. Te obliga a plantearte la poca atención que habías prestado al principio, igual que los candidatos, y a reflexionar (como en otras tantas películas) sobre por qué el ser humano se vuelve tan estúpido bajo presión. Incluso puedes aceptar que la justificación sobre la corporación y el puesto que está ofreciendo tiene sentido en relación a lo que ha ocurrido durante ese examen.
Pero, en general, este tipo de películas con giro final suelen pedirte una segunda vuelta para saborear todos los matices que no viste al no percatarte de ese detalle que de desvela en el último momento. Esta no es una de ellas. Sencillamente porque no tiene matices que saborear. Sólo es un grupo de personas a las que se les va la olla, si me permitís la expresión, de una forma que no tiene nada que ver con la supuesta pregunta que tienen que responder.
Así pues, te pasas dos horas mirando a la pantalla y pensando "¿pero por qué son tan idiotas?". Y es así como, finalmente, te defrauda.
Ya finalizados los spoilers, si buscáis una valoración por mi parte, os recomiendo que no la veáis una segunda vez. Y. en la primera, tampoco esperéis que os cambie la vida.
Queda en vuestras manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
Calígula
Para situarnos un
poco... Esta película italiana de 1979 fue producida por "Penthouse"
que, para los que no lo sepan, es una revista para adultos. Esto nos da una
clara pista de por dónde van a ir los tiros.
La trama, como su
nombre indica, narra la vida del emperador romano Calígula. Este personaje
histórico es recordado por su locura, su crueldad y, sobre todo, por su afición
a todo tipo de prácticas sexuales como las relaciones incestuosas con sus
hermanas. Digamoslo así: su historia da mucho de sí, especialmente si queremos
contar algo con un importante contenido sexual.
Es una película
muy gráfica y salvaje, desde luego, con lujo de detalles en las distintas
escenas sexuales y sádicas que aparecen en ella, y que muestran todas las
horripilantes cualidades de este tirano. Para mi gusto, se centra demasiado en
este aspecto y carece de una auténtica trama que te atrape y capte tu atención.
Es, cuanto menos,
innovadora, por ser tan exageradamente explícita y no tener miedo a contar con
lujo de detalles todas las barbaridades que se pueden asociar a este emperador
romano. Y, a pesar de ello, queda lejos de ser una gran película.
Logra sus
objetivos, que supongo se centraban en mostrar esta crudeza en la filmación,
pero deja atrás muchos otros aspectos. Queda reducida, prácticamente, a una
película pornográfica cuyo protagonista abusa de su poder en todos los aspectos
imaginables, sin ningún tipo de profundidad. Nos muestra un personaje que no
genera ninguna emoción en el espectador: ni horror, ni compasión, ni pena, ni
empatía...
No me ha
escandalizado, ni me parece razonable ningún tipo de censura, ni creo que las
escenas sean exactamente "gratuitas" o que no tengan su explicación:
están justificadas en la medida en que justifican la forma de ser del
personaje. Pero creo que falta desarrollo de la trama que lo sustente, algo más
que una consecución de actos malvados que le hagan ser "el emperador
pirado que sólo pensaba en sexo y en crueldad".
En definitiva, me
parece muy interesante la forma en que decide centrarse con realismo en la
parte más oscura del personaje, pero deja mucho que desear la superficialidad
con que se trata, dejando a la película en una mera anécdota de brutalidad y
sexo explícito.
Queda en vuestras
manos juzgar si es una película que merezca la pena ver.
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